La sexualidad es la conducta más compleja y completa del ser humano

Aunque parezca algo natural e incluso precario, la sexualidad es la conducta más compleja y completa del ser humano. Lejos de se una simple respuesta instintiva, intervienen emociones y creencias. En la cama se debaten todos los aspectos de la vida y, como en el día a día, también es posible aprender a gozar del sexo.
El orgasmo, la excitación, la penetración y la ausencia del deseo son los temas que más suelen preocupar a las personas. Muchas mujeres llegan a los treinta años sin haber experimentado nunca un orgasmo. Hay hombres que creen que todo es cuestión de penetrar y alcanzarlo. Las preguntas son muchas y la información suele ser poca y errónea. Aprendemos que el sexo es algo inalcanzable o algo sucio, que debe durar horas y que debemos tener cuerpos esculturales para disfrutarlo. Así es difícil gozar.











El sexo es un tema que aún causa mucha controversia entre las parejas. A pesar de que mucho se exalta la apertura sexual entre hombres y mujeres, en realidad, en nuestro ámbito cotidiano, todavía existe una serie de tabúes y discriminaciones dé género que impiden a la mujer ejercer el derecho a gozar de su sexualidad a la par del hombre. Como lo detalla el sexólogo Luis Álvarez - Gayou Jurgenson -director del instituto mexicano de sexología- al periódico la jornada (26 de marzo 2001, Carolina Gómez Mena), «se ha podido constatar que la falta de placer en las relaciones de pareja se debe a una infinidad de mitos, prejuicios y desinformación».