Menospausia: Ejercicio Intenso Vs. Ejercicio Suave

Si logramos equilibrar nuestros hábitos insalubres, como el tabaquismo, consumo de alcohol y una alimentación mal lograda; a través de un entrenamiento moderado (y junto a una vida social satisfactoria) podemos acceder a una mejor calidad de vida durante el pasaje a la menospausia. Esta franja de edad específica, cuando la debilidad muscular, ósea y demas, empiezan a hacerse evidentes es cuando debemos contrarestar los malestares y pérdidas mediante la práctica regular de actividad física. El ejercicio constante es sumamente beneficioso para afrontar los cambios que sufre a nivel de su organismo una mujer que atraviesa este periodo de cambios.
La quema de calorías queda en un segundo plano ya que los resultados buscados van mas allá de los físicos, y se concentran tambien en los redituantes beneficios psicológicos; es imprescindible que hagamos deporte durante la menospausia como tratamiento para los efectos fisiológicos de esta.











