Higiene oral; como prevenirse del mal aliento o halitosis

La asociación de descomposiciones bacterianas, saliva, células de la mucosa oral y sangre (con sus sustancias volátiles y componentes de sulfurados), no hacen más que generar un micro-ambiente propicio al mal aliento o halitosis. La cavidad bucal suele trasmitir a través de este síntoma un creciente problema de encías, que muchas veces es asociado a una insuficiente higiene oral así como a la presencia de placa y sarro.
Los estudios curiosamente han mostrado que la persona peor calificada para evaluar su propia halitosis es quien la padece. Si tu presentas algunos de estos factores que vamos a relatar a continuación, es porque eres portador de los principales indicios habituales de la sintomatología: Sientes un sabor desagradable por la mañana, y persiste un dejo ácido, amargo o metálico; Presentas la boca seca, saliva espesa, lengua ardiente y con una capa blanca o amarillenta en su superficie. Todo esto descrito previamente se intensifica aun más luego del consumo de tabaco, café, alcohol, productos lácteos o dulces.









