Thursday, Feb 09, 2012

Las fantasías sexuales femeninas: ¿tenemos menos fantasías que los hombres?

Sin lugar a dudas la vivencia y las fantasías sexuales de la mujer se condicionan, al igual que en el varón, por la educación recibida, la sociedad a la que pertenecen, la cultura y la filosofía de vida propia, familiar y de los sistemas de valores a los que una persona fue expuesta y que ha incorporado como “lo que se debe hacer”.

Muchos mitos machistas antiguos han promovido e intentado condenarlas (y en muchos casos lo han logrado) a ser: más pobres, menos creativas, menos activas. Pero en la actualidad se sabe que esto ha cambiado y ya casi no es así. Múltiples estudios en diferentes partes del mundo han demostrado que la mujer tiene un complejo y rico mundo de fantasías.

Las fantasías femeninas generalmente se manifiestan menos visuales, pero de manera más rica en la construcción de escenas, en detalles de contenido (por lo general más románticos), y con un gran potencial erótico, el cual es necesario (generalmente en mayor medida que en el varón) para lograr una respuesta orgásmica satisfactoria.

La represión y la discriminación que ocurren en ciertos grupos de la sociedad, como en la mujer y en los homosexuales, influyen de manera negativa en la afectividad de quienes son sus víctimas.
Durante mucho tiempo las mujeres fueron colocadas en un sitio sin privilegios en cuanto al placer y a los derechos sexuales.

Desde tiempos remotos, ellas fueron subestimadas y educadas, desde pequeñas, para convertirse en mujeres objeto: para casarse, ser buenas amas de casa, madres, servir a sus maridos y serles fieles.
Por supuesto, en esta historia de presiones y represiones la sexualidad no salió ilesa.

Somos seres integrales, así que lo que incumbe a nuestra afectividad nos afecta en todas las áreas de nuestra vida. Es inevitable que una pulsión básica y natural, como el sexo, genere conflictos si se la intenta reprimir. Estas represiones sostenidas por sistemas de valores morales, religiosos, políticos, atentan contra el equilibrio dentro del sis¬tema de familia, de pareja, y con el equilibrio emocional del individuo.

Aunque las represiones han influido en mujeres y varones, la mujer aparece más afectada, al ser puesta en un rol pasivo y de debilidad, lo que le ha dificultado la posibilidad de elaborar herramientas efectivas para evitar mayores impactos.

Hoy por hoy, la mujer ha progresado en muchas áreas, sociales, laborales y profesionales, accediendo al poder lenta pero seguramente, y haciendo valer sus derechos, tanto tiempo relegados. Esto está influyendo claramente en las fantasías que están siendo cada vez más orientadas a la búsqueda del placer individual y con menos culpas.

Las mujeres están permitiéndose, dejarlas fluir con menos reparos, cada una dentro de su marco de interés, algunas orientadas hacia un mundo de experimentación libre y sin límites, probando y recreando escenarios diversos aceptados por su mundo intrapsíquico, y otras guiándolas hacia un ámbito centrado en su pareja o marcos románticos muy emocionales y quizás sin tanta carga erótica.

Aunque parezcan mas simples o carentes de riqueza erótica, no tienen porque ser así pueden ser tan poderosas como las mas elaboradas. El gran potencial de las fantasías es justamente, la diversidad y la amplitud de criterios, para catalogarlas de “efectivas”, para cada persona.

Opinión de la sexóloga Carolina Villalba

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publicado el March 23rd, 2009 por PatriciaApoj
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