Sunday, Feb 05, 2012

¡La amante ideal!

El sexo es un tema que aún causa mucha controversia entre las parejas. A pesar de que mucho se exalta la apertura sexual entre hombres y mujeres, en realidad, en nuestro ámbito cotidiano, todavía existe una serie de tabúes y discriminaciones dé género que impiden a la mujer ejercer el derecho a gozar de su sexualidad a la par del hombre. Como lo detalla el sexólogo Luis Álvarez - Gayou Jurgenson -director del instituto mexicano de sexología- al periódico la jornada (26 de marzo 2001, Carolina Gómez Mena), «se ha podido constatar que la falta de placer en las relaciones de pareja se debe a una infinidad de mitos, prejuicios y desinformación».

Hay datos muy reveladores de esta realidad que bien pueden aplicarse a muchos países de Latinoamérica: «en México, a pesar de que los hombres tienen fama de buenos amantes, una relación sexual dura alrededor de nueve minutos, mientras que el promedio mundial es de 17.9 minutos». El especialista afirma que la razón de esta rapidez se debe, en la mayoría de los casos, no a problemas físicos, «sino al tipo de cultura imperante, en la cual se inculca a los varones (de manera velada) que la mujer no tiene derecho a sentir placer durante el coito. Aunado a esta ‘velocidad’, la cual influye de manera decisiva en la baja satisfacción sexual femenina, se presenta el hecho de que en nuestra sociedad a las mujeres aún se les enseña desde la infancia a negar su propia sexualidad, lo cual les impide sentirse excitadas con su pareja, e incluso a aceptarse como seres sexuales. Este es un hecho muy grave, pues a las mujeres se les percibe como meros objetos que únicamente tienen la finalidad de satisfacer a los varones, lo cual crea en ellas diversos conflictos psicológicos».
Esto no debiera ser así (y ya es tiempo de que las cosas cambien). Es verdad que la satisfacción sexual recubre significados diferentes de una persona a otra, pero de todos modos, como lo expresa el connotado sexólogo Gilbert Tordjman: «en la mayoría de los casos, ésta debe nutrirse de la satisfacción de nuestras necesidades afectivas más profundas, de nuestros sentimientos de seguridad y la trasgresión de tabúes». Así, «la sexualidad representa la forma más acabada de expresar la voluntad de intimidad de la pareja. En la intimidad sexual, hombre y mujer reavivan recuerdos comunes, horas de inefable felicidad; evocan sus mayores aspiraciones, sus triunfos o penas».
El que una mujer exprese plenamente su sexualidad no debe percibirse como algo «escandaloso»; es, en realidad, un factor de madurez ya que obliga a encontrar en uno mismo sus propios deseos, emociones y necesidades. De acuerdo con los especialistas en el tema, el ser una buena y sincera amante obliga a la mujer a buscar una verdadera comunicación y cooperación con el hombre. Como lo decía Albert Ellis, quien es un famoso escritor.

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publicado el November 18th, 2008 por Gozite
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