Várices: En verano hay que cuidarse más

El sol y el calor propio del verano intensifican los síntomas habituales que las varices provocan: Pesadez de piernas, calambres, picores y fuertes dolores, se acentúan a causa de estas venas dilatadas que se vuelven sinuosas y generan problemas de circulación sanguínea perjudiciales para la salud.
Una de cada diez personas padece de varices, registrándose mayor incidencia entre las mujeres, por su fisiología, y en particular si están embarazadas, y en algunos grupos de población, por ejemplo profesionales que pasan al día demasiado tiempo de pie.
Las varices son consecuencias del mal funcionamiento de las válvulas de las venas de las piernas, quienes en buen estado se encargarían de ayudar a que la sangre regrese al corazón. En lugar de contribuir para que ello pase, se produce un estancamiento de la sangre en las venas, y su posterior ensanchamiento.
Las varices pueden ser pequeñas (provocando un problema de tipo estético y pequeñas sensaciones de pesadez y cansancio en las piernas), medianas (se inicia un problema de salud que puede empeorar con la edad y desencadenar en flebitis dolorosas o en sangrados de vena) o grandes (que afectan de forma muy seria a la salud y deben ser tratadas quirúrgicamente lo antes posible, ya que podrían producir úlceras e, incluso, trombosis venosa -cuando un coágulo de sangre obstruye una vena).
Para el verano se aconseja un cuidado especial para las personas que padecen insuficiencia venosa crónica (IVC), ya que el sol y el calor tienen un efecto vasodilatador sobre las venas, provocando un aumento de molestias tales como pesadez, cansancio e hinchazón.
Evitar las exposiciones prolongadas al sol, usar protecciones solares altas, caminar sobre la arena, bañarse repetidamente, acudir a la playa en horarios de menos sol, ducharse en agua fría varias veces y, finalmente, aplicarse crema hidratante tras la ducha, son algunas de las recomendaciones que combinadas a una dieta rica en fibras y verduras, así como pobre en sal, condimentos, especies, fritos o picantes, deberían resultar bienvenidas a la hora de prevenir retrasar o incluso aplacar la aparición de varices.
Por ultimo, los expertos aconsejan no estar mucho tiempo sentado con las piernas cruzadas, permanecer de pie sin moverse o llevar ropa muy ajustada (incluidos los zapatos).
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