Friday, Jul 30, 2010

Menospausia: Ejercicio Intenso Vs. Ejercicio Suave


Si logramos equilibrar nuestros hábitos insalubres, como el tabaquismo, consumo de alcohol y una alimentación mal lograda; a través de un entrenamiento moderado (y junto a una vida social satisfactoria) podemos acceder a una mejor calidad de vida durante el pasaje a la menospausia. Esta franja de edad específica, cuando la debilidad muscular, ósea  y demas, empiezan a hacerse evidentes es cuando debemos contrarestar los malestares y pérdidas mediante la práctica regular de actividad física. El ejercicio constante es sumamente beneficioso para afrontar los cambios que sufre a nivel de su organismo una mujer que atraviesa este periodo de cambios.

La quema de calorías queda en un segundo plano ya que los resultados buscados van mas allá de los físicos, y se concentran tambien en los redituantes beneficios psicológicos; es imprescindible que hagamos deporte durante la menospausia como tratamiento para los efectos fisiológicos de esta.

EJERCICIO SUAVE. Un estudio asutríaco realizado en la Universidad de Salzburgo, liderado por Alexandra Sänger, aporta nuevos enfoques a través de diferentes regímenes de ejercicio para mujeres iniciadas en la menopausia, de entre 45 y 55 años. Siendo presentados los resultados en el encuentro anual de la Society for Experimental Biology.

De esta forma basado en la hipertrofia (destinado a inducir el crecimiento muscular) pero implicando movimientos mucho más lentos y menos repetitivos (usados a menudo para principiantes o rehabilitación) en calidad de esfuerzo de impacto suave, este tipo de entrenamiento mejora la calidad de la contracción muscular y, por tanto la fuerza.

En otra revisión publicada en la revista ¨Sociedad Española de Medicina General¨, los expertos apostaban ya hace 5 años atras a programas deportivos suaves para la mujer menopáusica; además, estos programas debían adaptarse a la edad, capacidad motora y a sus hábitos y costumbres. Se aconsejaban: paseos a pie, ejercicios aeróbicos, bicicleta, tenis, carreras, natación, el senderismo y el golf. Concluía en que la práctica de ejercicio diario tiene numerosos efectos beneficiosos:

  • estimula la liberación y las concentraciones de endorfinas,
  • mejora la forma física y anímica de la mujer,
  • favorece el mantenimiento de su masa ósea y muscular,
  • disminuye los factores de riesgo cardiovascular,
  • evita la obesidad, las fracturas óseas, algún tipo de cáncer y el ritmo de envejecimiento, etc.

EJERCICIO INTENSO. Existen asi mismo estudios que afirman lo contrario; el estudio publicado en “Archives of Internal Medicine” en 2004 de la Universidad de Erlangen, echa como resultado despues de 2 años de experimentaión que un programa de actividad intenso es lo que realmente mantendría la masa ósea y ayudaría a obtener otros beneficios, como mantener el nivel de colesterol, la elasticidad o aliviar el dolor de espalda.

Ni paseos ni ejercicios suaves. Cuatro días a la semana con carreras, saltos, ejercicios de aerobic o pesas, de forma controlada y progresiva. El estudio se desarrolló con un programa de actividad intenso en 50 mujeres postmenopáusicas de entre 48 y 60 años. También se trabajó con un grupo control de 33 mujeres que no realizaron ningún entrenamiento especial.

Al finalizar el estudio, los investigadores observaron que las participantes habían mejorado la elasticidad y la resistencia. Por otro lado, la densidad ósea permaneció estable, e incluso aumentó en la columna. Por el contrario el grupo control, experimentó una pérdida ósea.

(Vía: consumer.es)

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publicado el January 12th, 2009 por Ricardo
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