Ese lunar que tienes…

Hasta no hace muchos años, los lunares eran un toque particular en la belleza, o un fastidio de chicas, que hacían de todo por no ser bautizadas pecosas.
Hoy solo son un síntoma de la piel que todos debemos tener en cuenta, mucho mas desde que se sumaron a las terribles consecuencias que produce la exposición al sol.
Debemos saber algo más sobre los lunares y fundamentalmente atender a todo el arsenal de mediciones, consejos y exámenes, que nos ayudan a saber a tiempo cuando un lunar deja de ser una inocente huella en la piel para convertirse en cáncer.
Casi todas las personas tienen lunares y, en general, cuando se habla de ellos se piensa en manchas marrones, habitualmente sobreelevadas.Pero lo cierto es que existen en diversidad de formas, tipos tamaños y colores.
Así, los lunares pueden aparecer en toda la superficie de la piel, en forma solitaria o agrupada, ser blancos, marrones, azules o hasta tener muchos matices de estos colores. Aunque sin duda los mas frecuentes, son los de las tonalidades de los marrones.
No todos los lunares tienen posibilidades de convertirse en cancerosos, de hecho, sólo un grupo es el que presenta mayor riesgo. A modo de ejemplo, las personas con muchos lunares y quemaduras solares son mas pasibles de padecer lo que denomina melanoma, que es un tumor maligno de piel.
Resulta indispensable saber que si bien la mayoría de los lunares no crearan problemas a lo largo de la vida siempre hay que estar atentos a los cambios y no retrasar la consulta al dermatólogo que sabrá que conducta tomas en cada caso.
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