Autoestima, la base del éxito o el fracaso
La autoestima -cómo nos sentimos con respecto a nosotros mismos- es el resultado de la suma de la confianza y el respeto hacia uno mismo.
Los problemas con la autoestima provocan distorciones en lo laboral, lo sexual, lo afectivo y lo social, por ende, disminuyen tus posibilidades de progreso. El éxito o el fracaso van acompañados de la mano de la autoestima.
Si deseas mejorar tu autoestima empieza por aceptarte como eres, esto no quiere decir que no te cuides ni te pongas guapa, no hablamos de una aceptación física, sino de aceptar tu escencia como persona, aceptar esos sentimientos que son inevitables, los positivos y los negativos que se producen a nivel del inconsciente. Para ser más clara, si eres egoísta acéptalo contigo misma, no porque esté bien serlo, sino porque identificar es el primer paso para cambiar o rechazar aquello que no queremos ser.
Identifica los pensamientos pesimistas hacia ti misma como que eres inútil, que no te va bien en el amor, o que nunca saldrás adelante, porque también deberás eliminarlos.
Vive auténticamente, no cambies las realidades de tus experiencias o de quien eres, si lo haces es porque consideras que no serás aceptada o porque peor aún, tú no te aceptas.
No te mientas a ti misma, no finjas sentimientos si no los sientes, ya que en el plano de la autoestima esto podría perjudicarte mucho más a ti que a quién se lo finges por la falta de coherencia entre tu mundo interior y exterior, lo que es algo básico para el fortalecimiento del autoestima recordando que al comienzo se la definió como el resultado de la suma de la confianza y el respeto hacia nosotros mismos.
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