Friday, Jul 30, 2010

¿Qué fue de la vida de Michael Phelps?


Los Juegos Olímpicos de Beijing transformaron a Michael Phelps en el tiburón más conocido de los siete mares. El cubo de agua- el estado cerrado construido por los chinos para albergar las proezas de los héroes anfibios- fue el escenario en el que el nadador estadounidense obtuvo ocho oros olímpicos para transformarse en el deportista más exitoso de los juegos olímpicos modernos. También el más mediático.

Este chico de 23 años (que en total tiene 14 medallas de oro olímpicas si se suman las seis de Atenas 2004) prometía llevar a la natación a un nivel  de popularidad nunca antes visto, los analistas esperaban que Phelps hiciera con su disciplina deportiva lo que Tiger Words hizo con el golf. Pero todo eso fue novelería olímpica.

Esta semana el hombre más famoso del olimpismo volvió al ruedo mediático luego de ofrecer unas cuantas entrevistas con el motivo de promocionar su segundo libro (el primero es del año 2005) titulado “Sin límites: el deseo de vencer”, en el que según los medios yanquis muestra una visión más humana de sí mismo. También lo vieron más humano los televidentes, que no necesitaron ser ningunos genios para darse cuenta que el joven tenía algunos kilos de más. “Phelps se alejó de la vida sana” señalaron algunas agencias de noticias. El nadador se lo tomó con más calma: “No estoy precisamente en forma”, se atinó a decir.

Es entendible que haya tirado la chancleta, al fin y al cabo, huele a cloro desde que tiene siete años. Desde que participa en la alta competencia, Phelps nadó seis días a la semana, un total de cinco horas diarias, para completar cerca de 70 mil metros semanales.

Pero el joven parece no extrañar la piscina, de hecho se ve feliz. En las entrevistas que brindó esta semana admitió que casi no se ha metida en el agua desde su regreso de China y que no se priva de ningún gusto. Eso incluye el chocolate, las papas fritas, las golosinas y las visitas al club Playboy de Palms Casino de Las Vegas.

Conclusión. Ahora Phelps pesa 93 kilos (nunca había superado los 90 en su vida), “pero me lo paso bien” dice el juvenil héroe olímpico.Ahora el tiburón de Baltimore está dedicado a promocionar su libro el cual lo muestra más cercano al humano de a pie que de la figura del superhéroe de los juegos.

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publicado el December 21st, 2008 por PatriciaApoj
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