El gatito gentil

En general, la imagen del gato está asociada a la calidad de huraño y poco decidido a entablar relaciones amorosas y pegoteadas con los seres humanos.
En esto se diferencian especialmente de los perros, mas cariñosos y más dependientes de sus amos, Los gatos, al contrario, son, por naturaleza, independientes aunque siempre están atentos a los movimientos de la casa, Pero con el tiempo esta actitud cambia. Aceptan ser miembros de la familia y a los visitantes habituales, no se escapan para esconderse en cuanto suena el timbre de la puerta y hasta pueden demostrar placer en saltar al regazo de ciertas personas.
En este cambio, el de cordialidad felina, tiene mucho que ver la madurez o la senilidad del gato. Es más, en ese período de su vida llegan a mostrar actitudes de bebes. Se muestran más dependientes, renuncian a la libertad de su juventud cambio de los cuidados y la seguridad que les brinda el hogar. En esta etapa se vuelven más que nunca, muy buenos compañeros de ruta.









