Feng Shui

El Feng Shui (en español se puede traducir como “viento-agua”), es una técnica que si bien posee una carga filosófico/científica muy grande, ha culminado por derivarse en costumbres más sencillas y usanzas más triviales en Occidente.
El Feng Shui considera que las energías cósmicas influyen en las personas, por lo que sería tan sólo cuestión de saber dirigir o canalizarlas para lograr buenos resultados, y es así como la decoración acuña algunos de estos conceptos para lograr armonizar un hogar.
El cometido del Feng Shui consta de administrar lo que se llama “chi”. Esta energía universal debe lograr mantenerse dentro de tu hogar, e intensificarse para tu provecho. En Oriente, las costumbres en cuanto al Feng Shui son muy comunes, ya que creen que el stress, la sensación de cansancio, u otras problemáticas son consecuencia de una mala distribución de aquella energía.
Todos sabemos la cantidad de información que recibimos al entrar a una habitación. Dependiendo de cómo esté distribuida, de si se encuentra demasiado cargada (esto absorbe muchísima energía de los habitantes), o si de hecho se encuentra vacía de más (lo que genera una sensación de inseguridad), nos genera distintas sensaciones al instante. A veces no sabemos por qué tenemos esa sensación, y cuando es negativa, termina por afectarnos de igual manera. Por ejemplo, una cama desde la cual no puedes ver la puerta de entrada al cuarto, genera una inseguridad que dificulta el sueño tranquilo, así como una sala llena de muebles dispersos apuntando hacia distintos lugares hace imposible que fluya la comunicación.
Los cambios o procedimientos que debes hacer dependerán también de lo que estés buscando. No es lo mismo el caso de una oficina que el de un hogar, o de una sala de meditación. Cambiando de lugar los muebles, adquiriendo distintas plantas, o administrando la gama cromática que tienes en una habitación, puedes ayudar a armonizar el ambiente. Por ejemplo, si utilizas el color rojo, debes saber que aumentas la intensidad, por lo cual no es lo más recomendable para una habitación donde pretendes descansar. Por el contrario, los colores que tienden al azul, brindan esa sensación de sosiego.
Te recomendamos que consultes con un experto para atender tu caso particular. Realmente da buenos resultados.
¡Suerte!









