Dientes limpios, dientes blancos

Una correcta higiene es la clave de la salud bucal, ya que evita problemas en dientes y encías. Para conseguir una limpieza perfecta, el cepillado debe realizarse por todas las caras de la dentadura. Además, hay que usar hilo dental y palillo ínterdentario, para que la zona entre la encía y la unión de dos dientes (troneras) quede sin suciedades.
Si los dientes no se cepillan después de las comidas, las bacterias se van adhiriendo al esmalte y se forma una placa bacteriana que se prolifera en menos de 12 horas. Por eso, hay que cepillarse la boca fundamentalmente a la mañana y antes de dormirse.
En cuanto a las pasta dentales, hay que elegir una que contenga flúor. Además, las que tienen ingredientes blanqueadores pueden ayudar a mantener los dientes mas blancos. También hay que recordar que cada tres meses hay que cambiar el cepillo y hacer una visita al odontólogo.
Los dientes pueden cambiar de coloración por diferentes razones ; pueden teñirse superficialmente si hay placa bacteriana que se colorea por tomar mucho mate , café o fumar ;pueden cambiar estructuralmente de color inducidos por ciertos fármacos, cambios hormonales o como consecuencia de la fluorosis, que se presenta por el exceso de flúor que tienen algunas aguas; y también por traumatismos , como golpe, o por obstrucciones con amalgamas.
Según el tipo de problema, dependerá el tratamiento a seguir, en el consultorio odontológico, se pueden realizar desde limpiezas leves con ultrasonido, instrumental o micro vibración hasta los profundos blanqueamientos, que actúan modificando el color de la dentina, sin corroer el esmalte.
El blanqueamiento dura dos años y se pude bajar hasta 12 tonos. Para realizar estos tratamientos, no tienen que haber caries, las encías tienen que estar sanas y hay que hacer una correcta limpieza previa en el consultorio.
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