Los fines higiénicos y terapéuticos del sauna. Parte I

El vapor de agua, se utiliza con fines higiénicos y terapéuticos: medio de relajación ofrece incontables beneficios: desintoxica la piel, regula la presión sanguínea, purifica el organismo, dilata los bronquios, mejora el ritmo cardíaco y circulatorio, etc. Dentro de la habitación solo queda uno consigo mismo, y la idea es como dice un proverbio vikingo que en la sauna se evapore hasta la ira. La sauna seca, con temperaturas entre los 80º y 90ºC (humedad mínima, nunca superior al 20), se la conoce como “sauna finlandesa” o simplemente “sauna” y esta indicada para los siguientes problemas:
- Estrés
- Si se toma 3 horas antes de irse a dormir mejora del descanso nocturno.
- Problemas en el sistema respiratorio (faringitis y bronquitis) en especial a fumadores y personas con problemas de expectoración. Asma bronquítico.
- Trastornos de la menopausia. Dolores reumáticos que no estén en fase aguda.
- Esfuerzos y sobrecargas, pequeñas lesiones musculares,lumbalgias, contracturas, miofibrosis, dolores de columna, y dorsalgias.
- Intoxicaciones.
- Desfortalecimientos (se puede aplicar por doctores a pacientes con post-infarto en fase de reeducación y patologías coronarias asintomáticas).
- Mejora la circulación sanguínea.
Por medio del vapor de sauna se generan una serie de reacciones en cadena en nuestro organismo que hacen que nos reporte variados beneficios terapéuticos:
- Transpiración y la hidroforesis (apertura de los poros de la piel) eliminan toxinas y limpian la epidermis en profundidad.
- Se estimula el riego sanguíneo y la regeneración de las células del corazón el cual al adaptarse a la vasodilatación, bombea más fuerte y por tanto se favorece la circulación.
- Las altas temperaturas también influyen en las terminaciones nerviosas, provocando una ralentización de los impulsos sensitivos que van de la piel al cerebro. La combinación de calor corporal, mejoría de la circulación, emisiones de endorfinas y calentamiento de las articulaciones rígidas alivia el dolor y las molestias. Tiene un efecto positivo sobre el sistema locomotor y el estado psicoemocional además de aliviar el dolor.
- Se ve beneficiado el sistema respiratorio en general con la combinación de calor y aceites de acción terapéutica.
La sauna húmeda, baño turco o hamam: Donde la temperatura no supera los 70ºC (humedad relativa muy alta) es una alternativa a la sauna que cada vez recoge más adeptos. Aunque los que se pueden encontrar en estas latitudes raramente coinciden con la fórmula original, que destina un edificio para albergar el hamam y su sistema de salas de calor dotadas de diferentes temperaturas: la primera, a 45° grados; la segunda, a 55° y la tercera, a 70°, sí respetan los cuatro elementos básicos: el calor seco, el calor húmedo, el frío y el masaje. Estos elementos estimulan y limpian el cuerpo además de mejorar la salud de forma parecida a la sauna, pero resulta menos eficaz.
(Via: wikipedia.org - revista.consumer.es)
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