Friday, Jul 30, 2010

Higiene oral; como prevenirse del mal aliento o halitosis


La asociación de descomposiciones bacterianas, saliva, células de la mucosa oral y sangre (con sus sustancias volátiles y componentes de sulfurados), no hacen más que generar un micro-ambiente propicio al mal aliento o halitosis. La cavidad bucal suele trasmitir a través de este síntoma un creciente problema de encías, que muchas veces es asociado a una insuficiente higiene oral así como a la presencia de placa y sarro.

Los estudios curiosamente han mostrado que la persona peor calificada para evaluar su propia halitosis es quien la padece. Si tu presentas algunos de estos factores que vamos a relatar a continuación, es porque eres portador de los principales indicios habituales de la sintomatología: Sientes un sabor desagradable por la mañana, y persiste un dejo ácido, amargo o metálico; Presentas la boca seca, saliva espesa, lengua ardiente y con una capa blanca o amarillenta en su superficie. Todo esto descrito previamente se intensifica aun más luego del consumo de tabaco, café, alcohol, productos lácteos o dulces.

El dentista identificara el problema y hará un diagnostico, remitiendo al paciente al especialista del caso. Para evaluar el origen de la halitosis, existen hoy aparatos de alta tecnología capaces de medir la concentración en los diferentes compuestos de sulfuros volátiles (cromatógrafo de gases).

En un 90 por ciento de los casos el mal aliento suele generarse en la cavidad bucal, y no así en el aparato digestivo, los senos nasales o los pulmones, aunque hay veces que malinterpretándolo se lo diagnostica mal imputándoselo a una enfermedad del estómago, pulmonía o sinusitis.

Producidos por bacterias anaerobias que sobreviven y proliferan en la superficie de la lengua y la garganta (oral carente de oxígeno) y generan compuestos sulfurosos, se localizan mas comúnmente en lugares intrincados como la encía entre dientes y entre las mismas piezas dentales, la parte trasera de la lengua y la faringe, las bolsas periodontales y demás sitios dificultosos de higienizar.

Prevención:
Cepillarse los dientes como mínimo dos veces al día con crema dental que posea flúor; llegar a cepillar a lo largo del borde de la encía al igual que en todas las superficies de los dientes, y en posterior limpiar la superficie de la lengua; es recomendable utilizar al menos diariamente hilo dental, y así lograr remover la comida que queda atrapada entre sus dientes; Visitar al odontólogo dos veces al año por limpiezas de piezas dentales y evitar consumir tabaco, alcohol o demás alimentos que con frecuencia se los asocien como causantes de mal aliento.

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publicado el February 27th, 2009 por Ricardo
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